Las úlceras por presión (UPP) son lesiones de la piel y tejidos subyacentes que se producen por la presión mantenida en un mismo punto, comúnmente sobre prominencias óseas. Son un problema prevalente en pacientes hospitalizados, especialmente en unidades críticas y geriatría.
Su desarrollo está asociado a múltiples factores: inmovilidad, desnutrición, incontinencia, edad avanzada y enfermedades crónicas. La aparición de UPP no solo genera dolor y prolonga la estancia hospitalaria, sino que también es considerada un indicador negativo de calidad en la atención de enfermería.
La prevención es clave y depende directamente del accionar del equipo de enfermería. Estrategias fundamentales incluyen:
- Cambios posturales programados cada 2 a 3 horas.
- Uso de superficies especiales de alivio de presión (colchones y cojines).
- Valoración sistemática con escalas de riesgo (ej. Escala de Braden).
- Mantener la piel limpia, seca e hidratada.
- Optimizar el estado nutricional del paciente.
Desde lo legal, la presencia de úlceras por presión adquiridas en el hospital puede interpretarse como mala praxis o descuido en el cuidado de enfermería, lo que resalta la importancia de la prevención como deber profesional y jurídico.
📖 Referencia:
European Pressure Ulcer Advisory Panel, National Pressure Injury Advisory Panel, & Pan Pacific Pressure Injury Alliance. (2019). Prevention and Treatment of Pressure Ulcers/Injuries: Clinical Practice Guideline.
